La IRON GRAVEL Busot es una de las pruebas de gravel de resistencia y desnivel más duras de la vertiente mediterránea. Con salida y meta en la localidad alicantina de Busot, a las faldas del impresionante macizo del Cabeçó d'Or, este desafío en formato de autosuficiencia y navegación satelital pone a prueba las capacidades técnicas de los amantes del gravel escarpado.
El recorrido condensa 110 kilómetros con más de 3.100 metros de desnivel positivo acumulado, arrojando una media de desnivel por kilómetro digna de un maratón de alta montaña. El trazado encadena pistas pedregosas entre bancales de almendros, ramblas secas, subidas continuadas con gravilla suelta y pistas forestales de gran altitud que conectan Torremanzanas, el Coll de Tagarina y las sierras del interior alicantino.
Lejos de ser una ruta puramente rodadora, exige constante equilibrio y una tracción precisa para salvar los cambios bruscos de rasante. En las bajadas pedregosas y curvas en ángulo ciego entre bancales es vital rodar con anticipación. Una aventura sin prisas competitivas pero de enorme exigencia física que premia al ciclista con panorámicas imponentes del Mediterráneo desde las cumbres alicantinas.