Dificultad extrema / alta montaña. Desafío colosal reservado a ciclistas de ultrafondo muy preparados.
409Épica
Tiempo Estimado
Calcula con tu FTPExclusivo ciclistas registrados
Track GPX en preparación oficial
La organización aún no ha liberado el archivo definitivo. Mostrando cuenta atrás oficial.
Fecha Oficial Confirmada
NOVIEMBRE 2026
07-09
sáb a lun
Labastida (Álava)
Cuenta atrás para la salida:
0
Días
00
Horas
00
Min
00
Seg
Crónica y Reseña del Desafío
Nonstop Gravel Rioja es el gran desafío de ultradistancia y bikepacking en régimen de estricta autosuficiencia que despide el calendario de gran fondo otoñal en la Rioja Alavesa. Con epicentro en la villa histórica de Labastida (Álava), la prueba plantea un recorrido circular extremo de 400 kilómetros y más de 6.500 metros de desnivel positivo acumulado (junto a su versión complementaria de 225 km), sumergiendo al ciclista en un mar de viñedos teñidos de tonos dorados y ocres bajo la omnipresente muralla rocosa de la Sierra de Cantabria y la cuenca del río Ebro.
Organizada bajo el sello NS Gravel Series, no se trata de una marcha convencional con carreteras cortadas ni pelotones compactos: cada ciclista navega con track GPX, gestiona su propio descanso en ruta y es monitorizado en tiempo real mediante baliza satelital y GSM por TrackTheRace. El firme está compuesto en un 70% por pistas de grava compacta y caminos agrícolas entre fincas, un 20% por carreteras secundarias y enlaces de asfalto rugoso sin tráfico, y un 10% por pistas forestales rotas de media montaña.
### El terreno y los sectores clave
El viaje arranca en las calles medievales de Labastida para descender hacia los meandros del Ebro en Briñas y San Vicente de la Sonsierra. A partir de ahí, la ruta se adentra en un constante subibaja rompepiernas entre bodegas históricas y lagares rupestres, encadenando pistas rápidas hacia Laguardia y Elciego.
Inmersión en el gravel de Rioja Alavesa: pistas infinitas, viñedos dorados y el desafío de la Sierra de Cantabria
La verdadera dureza orográfica emerge al encarar las estribaciones de la Sierra de Toloño y el mítico Balcón de La Rioja: pistas con pendientes sostenidas que rozan el 10-12%, firme pedregoso donde la tracción de la cubierta de gravel se pone a prueba y descensos rápidos con gravilla suelta que exigen tacto milimétrico de frenada. El enlace hacia los Montes Obarenes y el paso septentrional de La Herrera agregan altitud y soledad montañosa al itinerario antes de devolver a los participantes a la vega alavesa.
### Estrategia, climatología y dosificación
Afrontar 400 kilómetros non-stop en pleno mes de noviembre encierra una severa exigencia térmica: las horas centrales del día regalan un pedaleo agradable en torno a los 14-16 °C, pero al caer la noche en los valles del Ebro el mercurio se desploma hasta los 3-5 °C, a menudo acompañado por la clásica niebla húmeda del río o rachas de viento del norte encañonadas en la sierra. Llevar un sistema de iluminación de alta autonomía y capas térmicas de calidad resulta tan decisivo como el estado físico.
La clave táctica reside en no cebarse en los primeros 150 kilómetros llanos entre viñedos, reservar un desarrollo ágil para las pistas quebradas del norte y planificar con antelación el avituallamiento en los núcleos urbanos de paso antes de que el comercio rural cierre durante la madrugada.
El templo del gravel flamenco y cita inaugural de las UCI Gravel World Series en el Benelux. Trazado rápido y llano que surca los canales históricos, senderos forestales y pinares de la comarca de De Kempen. Alterna caminos de grava compactada con estrechos pasos de tierra y breves tramos empedrados de adoquín flamenco que exigen una cadencia viva y constante. El viento del norte suele azotar los sectores abiertos entre campos de cultivo, convirtiendo en decisivo el rodar acoplado y relevar con disciplina en grupeta para ahorrar vatios de cara al tramo final.
Espectacular reto de gravel en el corazón del Ribatejo portugués, calificador oficial UCI. Un trazado ondulado y sinuoso que transita entre viñedos centenarios, campos de alcornoques y colinas de arcilla blanca sobre la vega del río Tajo. Los constantes repechos cortos con pendientes que alcanzan el 12% rompen el ritmo de carrera y castigan las piernas de quien arranca con exceso de brío. La bajada hacia el valle por caminos pedregosos de piedra suelta requiere anticipación y finura de trazada antes de volver a rodar rápido sobre pistas llanas.
Una de las pruebas reinas de la primavera alpina, bordeando las aguas cristalinas del lago Wörthersee con la imponente cordillera de los Karawanken en el horizonte. Pistas de grava caliza de impecable rodadura que se intercalan con duras subidas boscosas entre hayas y abetos con rampas sostenidas por encima del 10%. La gestión de energía es capital: cebarse en los primeros ascensos de montaña se paga caro en los continuos subebajas perimetrales del lago, donde el curveo rápido y las zonas húmedas de umbría exigen máxima atención a la adherencia.